Por Lourdes Molinos Ibáñez

 

Quererme a mí mismo/a tras la pérdida

 

  • “Siento que ya no tengo el amor que me daba mi ser querido en el día a día/ Se ha ido un espejo importante donde me miraba y podía ver mi valor / Pienso que no he podido evitar su muerte, que mi amor y cuidados no han sido suficientes para protegerle de su “destino” …
  • La muerte nos pone frente a nuestras limitaciones como seres humanos, frente a nuestras imperfecciones y vulnerabilidad.  Nuestra autoestima cae, está bajita en los procesos de duelo.
  • Puede surgir la llamada culpa del superviviente: “no merezco vivir yo y él no”, “Tenía que haber muerto yo, él/ella era mejor” …la mente podría decir: “cómo te atreves a disfrutar de la vida cuando tu ser querido no está aquí para compartirlo” …

Y a la vez, todo ello puede convivir con una percepción, una intuición, de que a nuestro ser querido no le gustaría verme destruido/a y menos por su causa… y esto no viene de la mente porque si así fuera no dejaría ninguna huella, viene de otro lugar más profundo y que habla más bajito, pero cuyo sonido por unos momentos lo llena todo.

A veces, sentimos el vivir por l@s dos…

Amarme en el duelo, empieza con los cuidados básicos de que se habla en los grupos (físicos, emocionales, psicológicos…).  Significa no darme la espalda, convertirme en mi aliado/a en este viaje. Darme el tiempo que necesito, respetar mi paso. Poder decir no, a veces, y otras, decir sí. Saber ¿Qué cosas me hacen bien, qué pensamientos me ayudan, qué emociones puedo cultivar que me dan paz?… ¿qué es lo que yo ahora más necesito?…

 

Más allá de la autoestima, que implica un juicio, una valoración externa o interna, se haya la Autocompasión: La apertura a mi propio dolor y Compasión, el impulso genuino de consolarme (como si fuera mi mejor amiga/o). Es una forma de honrar mi humanidad, con sus limitaciones, con sus luces y sombras, al margen de toda valoración.

 

Hemos de cultivar esta actitud compasiva hacia nosotros, y hacia las demás personas, sobre todo cuando estamos sufriendo… y se puede aprender…

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